sábado, 16 de junio de 2012

REFLEXIONES...

 Hace poco mas de 17 años, comenzó mi andadura en este "mundillo", gracias a mi hermana, a la cual agradezco que me introdujera en él.
Con tan sólo 7 años, realicé mi primera estación de penitencia con mi Hermandad (La Lanzada) y al lado de la que se convirtió desde aquel Martes Santo en mi Madre de la Caridad.


Desde entonces, he vivido muchisimas experiencias aqui, tanto buenas como malas. He coincidido y conocido a muchas personas, con distintos carácteres, criterios y puntos de vista, diferentes gustos, edades y ambos géneros...a los cuales (incluyendome) nos une un mismo sentimiento..."de pronto nuestra vida se concentra en un instante..."
Todas y cada una de esas personas y experiencias han aportado algo a mi vida y a mi...
Ahora que tengo uso de la razón, recuerdo aquellos primeros años, en los que daba agua en un botijo (que a dia de hoy conservo) a las señoras (porque he de nombrarlas asi) que portaban a esa Madre, mi Madre, y me llena de orgullo saber que en cierta manera "ayudaba" en ello. Así, el ser una simple "aguaora", una pequeña persona que va al lado o detrás de un paso, despierta en mi una gran admiración por ellos.


He conocido personas, que a dia de hoy, aparte de ser compañer@s de trabajadera, son mis AMIGAS/OS, con lo que esa palabra conlleva a quien se la otorgas (y más hoy dia que hay que asegurarse a quién se le otorga),que han estado siempre y con los que he compartido miles de momentos, incluso dias en el hospital. Y desde éste blog quiero agradecerselo a tod@s, GRACIAS!!!
Otras de éstas personas quizá se hayan quedado en el camino, probablemente porque no han resultado ser los amigos/as o personas que pensaba que eran,pero de ellos también se aprende; y otras que creyendo que eran malas personas, te sorprenden gratamente, con lo que he aprendido a no juzgar sin conocer.
También y como no, he conocido malas personas, porque de todo tiene que haber en ésta vida, y aún siendo de ese tipo, me han enseñado cosas, como que las palabras sólo hieren cuando te importa quién las dice, o que hay que usar una sonrisa contra aquellos que quieren ver tus lágrimas, y así un largo etcétera.
Cuando las personas entran en tu vida, el Señor los envia por una razón, para aprender de ellos o para estar con ellos hasta el final...


A lo largo de éstos 17 años, he aprendido que ser camarera, no es ponerse unos tacones, una peina y lucir guapa, si no que es acompañar a la Madre en su dolor; que ser nazareno no es plantarse un capillo, sino "compartir" la penitencia con el Padre de forma anónima; que ser capataz, no es ponerse un traje y lucirse delante de un paso, si no que es ser los ojos de los que a su vez son los pies de esas benditas imágenes. He aprendido que ser costaler@ no es ponerse una faja o un costal, que va más allá, que es ser los pies del Señor o de su Madre, es rezar de forma diferente, es saber el significado de llevar sobre tus hombros o tu cuello la Gloria, es ser compañero/a y ser o aprender a ser buenas personas, porque soy de las que considera que para meterse debajo de un paso primero hay que ser buena persona.
He aprendido que hay que luchar todo el año y dia a dia por tu Hermandad, por que las Hermandades las hacen las personas y no sólo en ensayos y salidas (voy a ir aplicándomelo la primera!).


Y si todo esto he aprendido y a toda esta gente he conocido en 17 años, espero me queden muchos, para conocer más y mejores personas y aprender más y mejor.

1 comentario:

  1. Fantástica entrada, harto reflexiva y escrita desde lo más profundo del corazón de una persona que VIVE la fe de una manera tan diferente, tan especial y basada en tantas experiencias. Me gusta! Felicitaciones!

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